Una hermosura inmensa entra como una lava tibia espesa y brillante.
Estoy solo, pequeño, sensible y mágico.
Sensitivo.
Muchísimas luces microscópicas forman una sensación llamada felicidad.
Conexión. Los eléctricos.
Quien hubiera sabido que un ser humano podía parecerse a la noche.
¿Qué dios hubiera sabido que oscuridad más estrellas más planetas iba a resultar en algo que huele de esa manera? Y lo llamamos la noche. Y dormimos. Cerramos los ojos y dejamos ir. La conciencia.
Y así me despierto como desafiando y descubro… un gusto distinto en el aire. Un sabor distinto a los ojos. Todo es más levedad que cuando veíamos el sol. Y ahora nunca.
¿Si apago? Es todo más absoluto. Y esto no tiene que ver con antes o después. Uno puede darse cuenta, puede darse cuenta de que no existe tal cosa. Antes son más lucecitas. Y después es ahora, ahora, ahora, ahora.
Crujidos hay. Tintineos hay. Silencio hay. Todo se va desentrañando pero ahora pienso apagar las luces. Desconexión. Siento si es posible la sensación pura de la sensitividad. Que tocar no se llame tocar, que solo sea. Y en la noche se pierden las palabras y con las palabras la sensación de que se pierde todo. Pensar los siguientes puntos: eternidad, infinito, espacio exterior, planetas, universo, creación. ¿lo ves? Si se pierden las palabras y queda la oscuridad ya no puedo pensar. Pero estoy pensándolo. La inconciencia. Contradicción radical.
Hay que mantenerse despierto. Quiero.
Maldición. Soy tan ínfimo. ¿quién creó mis sensaciones? Me desespera.
Todo cristaliza en prismas largos acanalados y traslúcidos.
Ofrece la particularidad de emitir en la oscuridad una luz a la cual se deben los bellos fenómenos de fosforescencia que a veces se observan en las setas y en la carne (y a la cual se atribuye también la luz que emiten los animales fosforescentes). Nocturnino. La noche de mis penas, sentencia de muerte. Personificación de las tinieblas, la más antigua de las divinidades. Hija del caos, hermana de Erebo, de quien tuvo al Éter y a la Aurora. Madre también del destino, de la muerte, del sueño, de la aflicción, de las Hespérides, las parcas, el fraude, la amistad, la vejez, la discordia. Asteroide Nocherna.
Soy el mozo o peón nocherniego. Noctovisión y cuerpos que de noche emiten luz. Noctiluco. Mi cuerpo es de forma esferoidal, de hasta un milímetro de diámetro y está formado de una masa protoplásmica y contráctil. Un tentáculo, una boca, los cistoflagelados.
Cosas sucediendo al mismo tiempo, igual de ínfimas que yo mismo. Ergo: soy sucediendo al mismo tiempo. Hay que prestar atención para percibirme, poner atención para percibir un bajo constante intrigante que vibra, abrir el tacto y ser oido y ser vista y ser y no saber. Si respiro todo entra. Si hay alguien a mi lado yo soy puertas abiertas. Soy puertas que no puedo cerrar, puertas que no puedo dejar de respirar, ni de latir, ni de circular por mis venas, ni de volar por mis pulmones. ¿Y si no existe tal cosa como un centro? Eso tiene más sentido.
Y procrearse tiene que ver con el placer. Y el placer tiene que ver con uniones. Diría infinitas pero ya no se que quiere decir. Que quiero decir. Sacrificio.
El cuento incompleto, la bailarina sin su bailarín, el teatro oscuro lleno de humo, la distancia, la noche de todos los mares, la noche de todos los escudos y de todos los perros sin techo.
El fluir de la oscuridad y la falta de ella. Eso debe ser al final el flujo de la noche que nos toca sentir. Y si no es noche será otra cosa, si no es planeta o universo o caos, será otra cosa y nunca nunca cierro. Abro.
1 comentario:
Que bien escribe Ud.
De los muchos aciertos que te lei, el que más me quiero olvidar (para poder robarmelo sin culpa) es "soy sucediendo al mismo tiempo". Saludos noctambulos.
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