jueves, 31 de enero de 2008

El espejo

Día 52:

Jack Malloy:
Francastel decía que hay que darse cuenta de que la perspectiva es una construcción intelectual y social, no un descubrimiento. El descubrimiento de algo representativo de una realidad sustancial, no. El espacio plástico del Renacimiento no es la mejor transposición posible del “Espacio”, sino una expresión particularmente feliz de la figura del mundo para una época y para un grupo de hombres dados.
Lito:
Pero si yo hago un dibujo con perspectiva, lo miro y es igual que el espacio. No puedo entender que otra forma puede haber de representarlo si mi fin es plasmar todo esto que me roza, que me contiene. ¿Entendés? ¡Es igual que una foto! Si yo calco una foto me sale un dibujo con perspectiva, y la cámara capta lo que la luz le tira, capta lo mismo que mi ojo. No puede ser de otra manera.
Jack Malloy:
Si, no se. Quizás no podemos entenderlo porque vivimos en esta época.
Lito:
No, no podemos entenderlo porque no somos aliens con otro sistema perceptivo. Hasta por ahí sin ojos.
Jack Malloy:
Y pero ¿que me decís de los frescos románicos? ¿Por qué dibujaban así? Dicen que los hacían desde la mirada divina.
Lito:
Cualquiera, no puede ser. Pasame el pico y la pala.
Jack Malloy:
¿Dónde están?
Lito:
Pensé que los tenías vos.
Jack Malloy:
¿¡DONDE ESTÁN!?
Lito:
Tranquilo, por ahí no los vemos, prendé otra vela.
Jack Malloy:
No están. Se cayeron al pozo del fondo.
Lito:
¿Cómo pudo pasar eso? ¿Y ahora como salimos de acá?
Jack Malloy:
¿Y si intentamos bajar por el pozo? ¿hasta donde llegará? A ver, tirá una moneda.

Lito saca una moneda de su bolsillo, va hasta el pozo y la tira. Esperan.

Jack Malloy:
No suena nada, es infinito. Tirá otra.

Lito tira otra moneda en el pozo.

Jack Malloy:
Sigue sin sonar. Es infinito.
Lito:
Vamos a tener que seguir cavando con las manos.
Jack Malloy:
Imposible.
Lito:
Tenemos que salir de acá, ya casi no nos queda comida.
Jack Malloy:
Vamos a morir acá adentro.
Lito:
No, vamos a romper esa pared con las manos, es cuestión de paciencia y de dejarnos las uñas largas.
Jack Malloy:
Bueno, dale.

Van a la salida obstruida de la cueva y siguen con la excavación en el hueco de la pared.

Lito:
Che, y ¿quién es este tipo Francastel?

sábado, 5 de enero de 2008

metamorfosis leve

Primero está el niño, después el señor y al lado el gallo. Como en un cuadro, lloran en el viejo cementerio la misma tumba honda.
El señor dice: ¿por qué? El niño dice: No puedo hablar de eso, mamá no me deja. El gallo dice: Cooo.
Parados como los árboles velan en el silencio. No temen su propia muerte ni usan lágrimas, nada de eso. No demoran, no disfrutan.
El gallo y el niño miran en el silencio. El señor se sienta sobre la tierra seca y dice: ¿por qué?
El niño terrible le da la espalda y camina en pequeños círculos con las manos tomadas por detrás. El gallo baja la cabeza abruptamente. El señor, sin más salida, termina por usar lágrimas.
El pájaro intenta clavar ambos ojos en la tierra triste más no puede. El pequeño lo mira fijo al ojo más grande, y sin intentarlo es más triste que la tierra. El hombre ya se tumba espalda al suelo con cierta paz, las gotas ruedan por sus sienes y mojan su pelo en el silencio.
No te apures pintor, la noche va a estar ahí cuando vuelvas con tus pinceles y tu tela. Querés pintar un señor y un niño junto a ese gallo enlutado; y por eso van a estar cuando vuelvas, no te apures.