Sentimos anunciar que esta mañana falleció nuestro querido Teodoro. Estuvo muy enfermo y dolorido los últimos dos meses y al final no quería y no podía más. Nos pidió hace bastante que lo dejáramos ir con dignidad y nos pusimos de acuerdo que lo trataríamos solo nada mas para quitarle el dolor y el sufrimiento. Aunque hubiéramos querido tenerlo con nosotros muchos años mas, fue la decisión correcta y se fue tranquilo con su familia alrededor. Este ultimo ano que estuvo cerca fue para nosotros y para el una corta pero gran satisfacción. Haremos el entierro en California y luego haremos un servicio en Chicago donde quedan muchos de sus amigos. Favor enviar este mensaje a quien no tenga email y debe enterarse.
Gracias por su afección por nuestro querido padre.
Lo que acaban de presenciar es lo que usualmente se conoce con la expresión “la gota que rebalsó el vaso”. Que las compañías funerarias armen tremendo complot, que todos actuemos como si esto no sucediera, que la gente se siga muriendo en febrero, que todo vaya y que todo pase, pero.
El lavado de cerebro es lo que no tolero. Familias enteras justificando, atajando, razonando, lamentando, ¡sin darse cuenta!
Aquella vez el adorado abuelo con un cáncer sorpresivo, después Pedro y su corazón, enfermedades varias y vejez, Teodoro y la desconexión, y ahora el tío y el maldito accidente. Sí claro, vénganme a mi con accidente. Accidente les voy a dar.
Empezando por el final, truquito que suele servirme bastante para mis tretas, volví a la sala velatoria donde se organizó la última reunión postmortem. Me proponía desmantelar toda la charada, aunque sabía que me enfrentaba a un monstruo macabramente bien organizado.
Oficina sepia, olor a viejo (personas viejas + cosas viejas) y a cigarrillos apagados. Ningún cenicero a la vista. Todo pulcro 2 viejos en escritorios. Parecían muy ocupados, uno de ellos insisitía en las teclas de una máquina de escribir de a un dedo por vez. Realmente irritante. Había dejado su cigarrillo parado de filtro sobre el escritorio, se apagaba lento con ese olor… El otro viejo me miró.
Buenos días, quisiera hablar con el encargado. Dije.
Un momento. Me dijo, y se retiró por una puertita al fondo. El viejo número uno me miró, hizo así con la cabeza y siguió en su tarea de matar a la máquina.
El número dos apareció cerrando la puerta rápido con todo su cuerpo (como para ocultarme el otro lado) y sin esperar me dijo con seriedad absoluta pero amable.
Usted no me va a creer, señorita, pero el encargado soy yo, asique dígame.
Mantuvimos una mirada mutua a los ojos por un momento bastante largo y silencioso. Mi ceja derecha se subió sola, reprobando sutilmente la confusión. Acto seguido, como si me encontrara en medio de una turba enfurecida y empujando el mismísimo mostrador con mi torso prepotente, saqué de la cartera y empecé a sacudir mi set de actas de fallecimiento por el aire al grito de ¡No voy a tolerar que todos se sigan muriendo en febrero! ¡no lo voy a tolerar un segundo más! ¡esto se va a terminar acá! ¡se va a terminar, cachuso viejo infame!
Frené agitada, volviendo en mi del ataque de ira y, cuando pude, miré al tipo con ojos suplicantes.
Yo se, don, que todo está preparado para que sea así, los intereses económicos, temporada alta en muchos lugares, inesperados viajes de vuelta cobrados a la medida de las circunstancias. Hoteles, micros, trenes, kioscos, telecom, metrogas, al mismísimo gobierno, a todos les conviene que la gente se muera en febrero. Las petroleras, Bill Gates, los finales de temporada en Fox, Bill Clinton, la sociedad patriarcal, San Valentín, el carnaval, Bill Murray y la muerte. El carnaval y la muerte.
Solo quiero que anote mi nombre, ¡tome nota carancho!: chic chic chic chic chic chic chic chic chic. El viejo de la máquina anotó letra por letra. El otro me pedía que me tranquilice ¡que se yo! Le di un susto de aquellos cuando salté el mostrador, arranqué el papel de la maquinola y lo pegué en la pared.
¿ven ese nombre? Acuérdense de ese nombre, me ponen un muerto más en febrero y van a saber de mi. Asique cuídense. ¿está claro?
To to to, to to to to to…
No esperé a que el viejo dos devele la palabra que venía tartamudeando, salté el bambolino girtando ¡Mi nombre en la pared, mi nombre en la pared! y me fui, con mis actas de defunción, mi cartera y un corbatín de moño que arranqué desquiciada en algún momento.
No se, señor Bombín, si esto va a funcionar para ser sincera. Tengo que esperar un año y ver, es que febrero ya está por terminar. El próximo febrero es en un año, y los años a veces se hacen largos… el último febrero me fui de vacaciones y me pegó un delfín en la cara, horrendo, me subí al colectivo y le dije ¡siga a ese delfín! ¡átese bien las zapatillas cheaufer, vamos a tener que correr! ¡80 por favor!, otro febrero fue que descubrí el D.O.S. y el tiempo siendo una entidad… inaceptable… ¿vio?
¿Señor Bombín?
¿Señor Bombín? Despiértese. ¡Queridísimo Bambolín Bombín! ¡Mi dios! No usted ¡¡¡no usted!!! Uoooo oc oc oc oc, uooo (llanto) noooo Señor Bombín. ¡Ya estábamos por terminar febrero! ¡Uuooooo, que tristeza! Malditos, esto se terminó. Uuoc oc oc uuuu, sf sf sf. Señores del capitalismo, ya van a saber de mi.
¡Esto que tengo en mis manos es una bomba de plutonio y la voy a poner en la NASA, ¡¡y la voy a poner en Abril!!!
¡Uooc oooouuuc ujjju oc, noooaaaa, nooooc, el bueno de Bambolín!
10 comentarios:
antes de leerlo, quiseira aclar que este texto es larguísimo.
Solo eso. habiendo dejado esto bien en claro... procedo a la lectura
dije que lo borraba y que iba a ir a tirar caca en tu casa si tu comentario decía exactamente eso que dice.
siempre digo cualquier cosa igual.
che, me llamo tinta roja. que onda???
mi blog se llama todo tinta roja. que ondaaaaa?
Me pareció la cosa sincera a hacer. Jodete.
Son sólo pequeñas sorpresas y después lo leo dos veces de puro placer. La gente tienen las sensibilidades muy sensibles, che!
Está divino, muy en serio! Por ahora eso, después... después quién te dice. El mañana es insondable.
Sospechoso que el paso a la vida celestial ocurra en un mes de 28 días, a veces, 29. Conspiración? quizás. Sólo sé que no quiero ser una más: no quiero morir en febrero. Me leés? no quiero morir en febrero. uoc (el sector menos sindicalizado de la uom)
Viste cómo (y lo digo ahora que ya marzo, porque si no quién te dice de la gran revancha armenia que te cambia un millón por una ariela) Moni sí sabe lo que dice cuando no dice Rosario?
si moni supiera más lo que dice, sería Dios.
pero por suerte es moni, porque si moni fuera Dios no tengo idea donde estaríamos viviendo. Con qué concepto del bien y el mal, del cielo y el infierno.
amón.
acabo de entender el concepto de la puntualidad.
1) Ya estblecimos que Vonnegut es Dios, asi que dejá a Moni afuera de esto.
2) Muy bueno el corto.
3,14) El cuento no me hizo reir. Shame on you.
2) gracias, se aprecia.
1)de lunes a viernes a las 23:32 hs.
3,14) Shame. Shame on me and my castle.
3,333333...) elegante sport.
4) latosa tu madre en pantaletas pequeñitas.
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