lunes, 21 de abril de 2008

Como manotazo de abogado

Estas locas locas leyes


Y así es que no cuento con mas opciones que acudir a este fragmento legislatorio que estoy conciente, puede resultar un tanto controversial. El artículo 103 inciso b fue modificado muchas veces, es sabido. Pero ¿cual es la modificación que rige hoy en día?, la versión que tengo aquí entre mis propias manos, a la que voy a apelar para demostrar a la justicia que mi cliente es inocente.
Si, es cierto, el señor Chiquitti tomó dinero que no le correspondía. Si, está en las propias declaraciones de mi cliente, el señor Chiquitti utilizó ese dinero para viajar a Praga y hacer un vuelo de gravedad cero con 5 mujeres que vestían bikinis. Si, tambien es verídico que con uno de esos bikinis, regalados cariñosamente por el señor Chiquitti a sus cinco amigas, podría comer una familia entera por dos meses. Sentimos mucho la confusión que se provocó al no haber reconocido toda esta información ab initio, pero es por eso que ahora la quiero detallar con claridad.
El señor Chiquitti adquirió con accesión el Complejo Shopping Devoto pensando que la naturaleza le proporcionaría el dinero necesario para mantenerlo en pie, malentendido que lo llevó a la ruina deselazándose el episodio en un embargo preventivo seguido de arresto por desacato a la ley. El señor Chiquitti se había puesto toda la ropa que le fue posible y salió corriendo por la avenida Beiró. Provocó accidentes, mas luego no quiso hacerse cargo.
El señor Chiquitti especuló con fondos públicos, y agravado el agiotaje por descaro, alevosía y ostentación, provocó la ira de un pueblo entero.
Para ir redondeando, el señor Chiquitti la pasada semana, primera del corriente mes, infirió en un agravio con el señor juez al expresar los siguientes pensamientos, si me equivoco la taquígrafa sabrá corregirme, y cito “Ustedes los jueces son todos iguales, por arriba se visten con esas togas y por abajo usan todo tipo de tangas y portaligas”.
Entonces, digo yo, como abogado defensor del señor Chiquitti ¿qué hacer? No me queda más que recurrir al artículo 103 inciso b bis último salmo de esta oh gran Biblia Judicial que reza de la siguiente manera, Su Señoría sabrá corregirme si me equivoco: Todas las leyes anteriormente redactadas quedan abrogadas perdiendo su validez.
Asi es que ya ven, el señor Chiquitti puede ser declarado inocente en fe pública de felonía, exhibicionismo, desacato, putañéz, con cuestionables comportamientos de compadrito, pendenciero, vanidoso, valentón. Más aun, abusos, daños morales e intelectuales, robo, robo y mas robo. Pero ¿es acaso un delito gastar tanto en un traje de pantalón a la francesa, saco corto y ajustado ribeteado con trencilla, bontincitos y ribét?
No, ni eso, ni nada de lo anteriormente dicho es un delito gracias al artículo 103 b bis.





- Doctor Pierna, ese artículo no existe.




Bueno, valía la pena intentarlo ¿no?

5 comentarios:

Mikel dijo...

jaja, qué bueno, o como dicen algunos giles LOL! LOL! Lolamento lola....


parece que la obligación y ese espíritu dominguero implícito en estos ciclos de creación están sacando lo mejor de vos. (De la otra pajera todavía no se sabe nada)



quizá mi única crítica es que falta un escribarte de los miércoles a la noche, cuando el vino está mucho mejor que todo lo demás, o todo lo demás está mucho peor que el vino. Vos que tan bien hablás de Björk.

Mateo dijo...

Se tiró un lance ese señor. Está muy bueno, sólo falta que lo apruebe Paniquelli y lo podemos sacar al mercado.

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
quelindalluvia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ariela dijo...

síii lo leí!! lo ley!!!
ayyy me siento DEMASIADO identificada con la personaje del abogado ayyy, si yo me hiciera o hiciese abogada, abogaría así igualito a este, llevaría remeras de la escuela del inciso bis a morir!
(en caunto a la demanda carta documento en mi blogo: lo siento, arbustina, pero vos no conocés a mi reloj despertador, un día te lo voy a presentar: es el artefacto tecnológico más subjetivo que yo haya visto en mi vida entera, las horas es cosa de interprearlas. Para que te des una idea: cuando el horero marca las once puntuales, el minutero marca que son las y media de alguna hora que se me escapa; y cuando el minutero marca las en punto, el horero se deposita a sí mismo en el limbo entre alguna y alguna otra hora.
En ese discernimiento del tiempo ocupo el mío y no me da el tiempo a escribir!
O que se yo...
valía al pena el intento