jueves, 3 de agosto de 2006

Der Himmel über Berlin

Marion (a Damiel, frente a ella):
Tiene que ser en serio de una vez por todas. He estado sola a menudo, pero nunca he vivido sola. Cuando estaba con alguien, casi siempre era feliz. Pero a la vez lo consideraba todo un azar. Aquellas personas eran mis padres, pero hubieran podido se r otras. ¿Por qué mi hermano era el chico de los ojos castaños y no el chico de los ojos verdes del andén de enfrente? La hija del taxista era amiga mía, pero también hubiera podido rodear con mi brazo la cabeza de un caballo. Estaba enamorada de un hombre, y lo hubiera podido dejar para irme con el primer extraño que se cruzara con nosotros en la calle. Mírame, o no me mires. Dame la mano, o no me la des. No. No me des la mano. Y mira hacia otro lado. Creo que hoy hay luna nueva. La noche no podría ser más tranquila. En toda la ciudad no correrá la sangre. Nunca he jugado con nadie. Y sin embargo, nunca he abierto los ojos y he pensado: ahora va en serio. Por fin irá en serio. Así he envejecido. ¿Era la única que no iba en serio? ¿los tiempos que corren son poco serios? Nunca he estado sola. Ni estando con los demás, ni conmigo misma. Pero me hubiera gustado estar por fin sola. La soledad significa ser por fin enteramente uno mismo. Ahora puedo decirlo: esta noche al fin estoy sola. Se acabó el azar. ¡La luna nueva de la decisión! No se si existe el destino, pero las decisiones sí existen. Decídete. Ahora nosotros somos el tiempo. No sólo la ciudad entera, sino el mundo entero participa en nuestra decisión. Ahora los dos somos más que únicamente nosotros. Encarnamos algo. Nos sentamos en la plaza del pueblo, y la plaza está llena a rebosar de personas que desean lo mismo que nosotros. Nosotros decidimos el juego de todos. Estoy dispuesta. Ahora… es tu turno. Tienes las cartas en la mano. Ahora… o nunca.
Me necesitas. (él asiente)
Me necesitarás. (él asiente)
No hay ninguna historia más importante que la de nosotros dos. La del hombre y la mujer. Será una historia de gigantes. Invisible, trasladable. La historia de unos nuevos ancestros. Mira. Mis ojos. Son la imagen de la necesidad, del futuro de todos los que están en la plaza.
La noche pasada soñé con un extraño, con mi hombre. Sólo con él podía estar sola. Abrirme a él. Abrirme totalmente. Para él totalmente. Recibirlo totalmente en mí como algo completo. Encerrarlo en el laberinto de la felicidad compartida. Se… que eres tu.

6 comentarios:

ariela dijo...

Vonnegut + Wenders + ¿? = Dios.

Lo genial de esa parte de la ecuación (la de la izquierda) es que de vez en cuando se le agrega un término.
Ponele que si hay que enontrarle un sentido a la vida (y no me mientan, es obvio que hay que), esta búsqueda para adentro y para afuera, ah... lo vale, sí que sí.

No, no. No puedo creer lo que leí.

Gracias por todo ("todo" en el sentido más amplio que le puedas encontrar a la palabra).

Mateo dijo...

Fuckin good. Intenso. Muy femenino.

Vonnegut + Dios= Vonnegut

quelindalluvia dijo...

o también...
.Dios = VonnegutVonnegut

oh... nunca fui buena para las matemáticas...

ariela dijo...

A mí en la vida me pasaron cosas malas como Clarice Lipspector o Virginia Woolf. Feo, feo.
Pero me pasaron otras cosas peores como Doris Dörrie o Agnès Varda. Peores porque amándolas, las amé a medias.
No sé que maldita razón me lleva a no poder dejar de pensar “Esto lo hizo una mujer”.
¿Sólo soy yo? ¿Libraráse algún día la humanidad del karma de Sor Juanas Ineses de las Cruces?
Se supone que esto lo entiendas como dedicatoria a tu regalo de cumpleaños (sí, en agosto)

ariela dijo...

Y si, Agustina mi niña, yo pudiera volver a una cordura que no es sino la locura de pensar que todo va a a estar bien.
Te lo digo así, con mi disfraz de abeja lleno de vino y lágrimas. Hoy vi esa foto en México, creo que no tengo ni siete áños en esa foto. Estoy abrazando a mi muñeca que se me parece tanto, Agustina. En esa foto estoy mirando al sol. En esa época yo y mis muñecas mirábamos al sol.

Más que nunca:

Bean-happier.

P.d.: Do not preocupare, estado anímico potente pero pasajero que me hizo releer este hermoso post berlinezco, disfrutarlo y llorarlo.

Mikel dijo...

yo diria que vonnegut + vos = dos

porque sus formulas son muy lindas pero no son matematicamente adecuadas, y tambien porque rima.no solo foneticamente sino tematicamente con tu texto.

que me gusto, al final cuando lei "tu" me senti primero muy halagado y despues defraudado cuando me di cuenta de como funcionan las palabras.

me hace acordar a los carteles que ponen en los bares, "hoy no se fia, ma~nana si."
y eso me hace acordar a la vez que volvi al dia siguiente al bar, no para encontrarme con un trago a credito sino para tragarme la humillacion.