La imagen es esta: un cerebro, en la cabeza destapada de una persona.
Alguien da pequeños impulsos eléctricos por intervalos con un instrumento metálico chiquito, y la persona, con la orden de ir contando hasta diez, va uno dos tres cu(electri)aaa… eee aammm…(cidad) cuatro cinco seis siete(electri) dddddddd… … aaa…(cidad) ocho nueve…
Esta imagen se me repite, aparece de la nada, se queda ahí flotando, desaparece un tiempo y vuelve.
Puesta en abismo cerebral, el cerebro manda imágenes que lo aterran como órgano. Las repite, para protegerse, o para torturarse, o para ser recordado a con para por sin sobre tras si mismo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario