Aparecía en la calle Rivadavia? Y empezaba a caminar hacia el centro. Me parecía bien antes doblar media cuadra en la calle de las mercerías y entrar en una. Lo hacía, entraba y tocaba una cinta metalizada de una rollo (también habían una boas de plumas chiquitas de color blanco sucio) y una señora decía ¡No! Quien está tocando algo?! Yo, tímidamente, levantaba la mano, y ella No! No se toca! Yo, para escapar de la situación, me hacía a que tenía que vomitar de repente y salía empujando a todas las señoras y tapándome la boca para simular. Simulo mini vómito en la puerta de al lado (local de TV service que estaba abriendo). Sigo caminando por Rivadavia y paso por un tunel-edificio (esto, en la vida real, tengo la sensación de que ya lo vi). Para salir tengo que entrar en una oficina como de líneas aéreas TAM con solo una recepcionista en su escritorio que habla por teléfono y anota en la agenda algo a las 17 hs., a las 18 hs ya tenía algo anotado (el 17 hs. Lo escribe también, la agenda no tiene horas). Yo pienso, "que aburrido" y por alguna razon ya me encuentro en una combi hacia el aeropuerto (Ezeiza, por esa autopista que se va) con ella vestida de azafata. Miro que tiene un borcego muy lindo color amarillo que hace juego con su uniforme bicolor p`rimario (como amarillo y azul, o amarillo y verde, o rojo, no se). Yo pienso, "que linda bota, ¿de donde la sacó?".
De repente estoy caminando de nuevo por Rivadavia, y entramos en la casa de lisandro y agustín Donde viven con diego (que es una escalera hacia arriba tipo Artes y Oficios, pero todo de colores primarios). Lisandro tiene un hermano que me confundo con él mismo por un momento, pero su hermano es un nene chico (10 años?). Los hermanos se están acomodando para irse, y pasan hacia una mesa y se agarran un regalito cada uno de un contenedor de regalos tipo tacho. Sath y yo pasamos (ahora estoy con Sath) y nos sentamos como en una cama-sillón.
Antes yo me estaba guardando no se que torta o algo asi en la mochila, pero se me rompía todo, entonces me comía unos pedazos. Lisandro me decía, querés esto? El tenía como lo mismo pero era mas un brownie. Yo le decía, no gracias, aunque en el fondo quería., él insistía y yo le decía, no gracias, cuando accedía a que me de el justo se lo comía y estaba diego atrás y yo le sacaba su pedazo, que él no me había ofrecido abiertamente pero era como si. Después lo de los regalos y después sentadas en esa cama con sath, esperando algo... algo para irnos, al cumpleaños de diego? (que era el mismo que teníamos ahí, pero otro en otro lado). Y sath agarraba un cuaderno colorido de la pared (porque acá también era todo colorido como de colores primarios), un cuaderno que estaba colgado en la pared sobre una placa como de plástico un poco más grande que él. Y decía, "le podemos llevar esto de regalo seguro le va a gustar". Y yo miraba alrededor como diciendo, pero uno no puede agarrar cualquier cosa y llevársela, pero nadie parecía oponer resistencia. Ahí en la calle había un montón de jugadores de fútbol de la selección argentina como del 80 festejando abrazados en el medio de la avenida. De repente el partido de fútbol era entre latitas de gaseosas. Y el chiste era que no se abran, pero las de 7up estaban muy agitadas y el gas las apretaba, eventualmente tuvieron que abrirse, y ahí el partido se puso mas desparejo.
Antes, al principio, yo estaba en el bosque, un bosque de noche tenebroso. Y había que ir a lo de Berta. Y yo pedía un taxi para llegar a las 11 de la noche, pero al final no iba porque se hacia tarde. Después el bosque era una parte aparte de un pueblo donde estabamos vacacionando con mi mama y mi hermano y mi abuela (esto era de día, el bosque de noche).
martes, 16 de mayo de 2006
lunes, 15 de mayo de 2006
para que tú te lo veas
Arielle dijo...
Lo más grave es qué vas a hacer con el perro teme-estornudos ese tuyo que tenés, queridísima bola de lanas, vos, a vos me refiero, marxofalsa, bolchentirosa. Y andá a comprarte un Ipod comunista!Después, no entendí: tu casa está hecha de lana? Por qué el entonces de tantos calentadores y caros sistemas de calefacción? ¡Por qué? No es retórica, quiero una respuesta y que pongas una foto de Yakko, tres kilos de palta, galletitas con coco y dulce de leche, asado rosa por dentro, una mamá que se viste de duende para una ocasión que lo amerita. En fin: quiero siempre un poquito más de esas, nuestras vidas.
7:37 PM
quelindalluvia dijo...
OK si, el ipod me genera conflictos, así como mis pulóveres todos hechos de lana, algunas medias tambien, y ese saco que intenta disimularlo pero, a mi no me engañan, eso es lana. El ipod a un nivel más anacrónico mientras que la lana se juega por la diacronía. Lo de la lana ya fue, pero es como eso del que se quema con fuego ve la vaca y toga.El ipod bueno, es que no puedo evitarlo, el consumismo está inyectado en toda mi materia gris. A veces, cuando me doy cuenta que comprar cosas no es lo importante, soy un poco más feliz. ¿ahí es donde reside mi fe en que el comunismo es mejor? quien sabe.Por otro lado, esta frase... "Por qué el entonces de tantos calentadores y caros sistemas de calefacción? ¡Por qué?"yo la hubiera escrito así..."Entonces el por qué de tantos calentadores y caros sistemas de calefacción? ¡Entonces?" Aunque creo que el último ¡Por qué? está correcto.Lo bueno es darnos cuenta de esas cosas, pero por si yo no me daba cuenta de lo simpático que era que mi mamá se vista de duende para esa ocasión que lo ameritaba ABSOLUTAMENTE, estabas vos para decírmelo y ahí las risas. Risas de ¡¡claro!!, esto es asi.
6:29 AM
Ah, por cierto, de tu no-retórica... me río a carcajadas muaaaja jajaja jajakkkkbuoooja!
Lo más grave es qué vas a hacer con el perro teme-estornudos ese tuyo que tenés, queridísima bola de lanas, vos, a vos me refiero, marxofalsa, bolchentirosa. Y andá a comprarte un Ipod comunista!Después, no entendí: tu casa está hecha de lana? Por qué el entonces de tantos calentadores y caros sistemas de calefacción? ¡Por qué? No es retórica, quiero una respuesta y que pongas una foto de Yakko, tres kilos de palta, galletitas con coco y dulce de leche, asado rosa por dentro, una mamá que se viste de duende para una ocasión que lo amerita. En fin: quiero siempre un poquito más de esas, nuestras vidas.
7:37 PM
quelindalluvia dijo...
OK si, el ipod me genera conflictos, así como mis pulóveres todos hechos de lana, algunas medias tambien, y ese saco que intenta disimularlo pero, a mi no me engañan, eso es lana. El ipod a un nivel más anacrónico mientras que la lana se juega por la diacronía. Lo de la lana ya fue, pero es como eso del que se quema con fuego ve la vaca y toga.El ipod bueno, es que no puedo evitarlo, el consumismo está inyectado en toda mi materia gris. A veces, cuando me doy cuenta que comprar cosas no es lo importante, soy un poco más feliz. ¿ahí es donde reside mi fe en que el comunismo es mejor? quien sabe.Por otro lado, esta frase... "Por qué el entonces de tantos calentadores y caros sistemas de calefacción? ¡Por qué?"yo la hubiera escrito así..."Entonces el por qué de tantos calentadores y caros sistemas de calefacción? ¡Entonces?" Aunque creo que el último ¡Por qué? está correcto.Lo bueno es darnos cuenta de esas cosas, pero por si yo no me daba cuenta de lo simpático que era que mi mamá se vista de duende para esa ocasión que lo ameritaba ABSOLUTAMENTE, estabas vos para decírmelo y ahí las risas. Risas de ¡¡claro!!, esto es asi.
6:29 AM
Ah, por cierto, de tu no-retórica... me río a carcajadas muaaaja jajaja jajakkkkbuoooja!
domingo, 14 de mayo de 2006
desconcierto
Acabo de descubrir que el causante del comienzo del proceso de devastación que concluyó en el capitalismo fue la lana.
Que vergüenza, ahora no se que hacer con mis pulóveres y con mi casa.
Que vergüenza, ahora no se que hacer con mis pulóveres y con mi casa.
sábado, 13 de mayo de 2006
Si alguna vez se encuentra en la incomodísima situación de no saber de qué hablarme... quiere evitar esos silencios incómodos? Sáqueme el tema de la teoría sobre ¿¡Como puede ser que cada minuto de tiempo sea una realidad paralela!?. Si si si! es un tema con el que no pararé de provocar conversación por unas cuantas horas, y probablemente traeré a colación el dilema que provoca en mi cabeza al mismo nivel que el dilema de ¿como es que el universo es infinito?. No me entra en la cabeza señores! Y puedo empezar a desarrollar sobre como si el tiempo es igual que n/2, o sea, el infinito, algo que siempre siempre se puede dividir por dos y nunca nunca va a llegar a cero, entonces habrían infinitas realidades paralelas, cosa que también me causa un problema, por este tema de que el ser humano es decididamente finito, y por eso por mas que nos esforcemos en pensamientos filosóficos que no dejan de ser interesantísimos, nunca terminamos de entender esto de la infinitud, del tiempo eterno y del espacio interminable, el todo y la nada, lo absoluto. Y ni hablar si ahí nomás me saca el tema de como podría ser que se relacionen estos dos items (tiempo y espacio infinitos) y de cual es el problema de si, por ejemplo yo, me encuentro con mi propia yo de otra dimensión temporal. Tranquilo, ahí me va a tener hablando unas cuantas horas. ¿Ve? Todo tiene una solución.
martes, 2 de mayo de 2006
capítulo 2: neurologíaX
Después él me dijo ya no te quiero más. ¿viste cuantas cosas pasan en esta vida muñequita? me comentó mi cerebro parlanchín, en vez de consolarme, porque yo lloraba y lloraba y lo mismo, lloraba.
Pero pero pero, pero si sos mi hermano, cómo. Ah así, así de simple.
Al final terminé por asumirlo, y mi cerebro se enorgulleció de mi. Vaya a saber de quién reencarnó mi cerebro que ya no se sorprende de nada. Seguro de una vieja o un viejo, y seguro eran de esos que vieron todo en la vida y murieron cuando vieron eso que habian dicho "voy a morir tranquilo el día que vea X cosa" y ahí vieron X cosa, porque el tiempo pasa, el mundo evoluciona y todas las cosas terminan por verse, y cayeron redondos. Esa es la historia de mi cerebro. Acá puedo cerrar tranquila el capítulo 2.
Pero pero pero, pero si sos mi hermano, cómo. Ah así, así de simple.
Al final terminé por asumirlo, y mi cerebro se enorgulleció de mi. Vaya a saber de quién reencarnó mi cerebro que ya no se sorprende de nada. Seguro de una vieja o un viejo, y seguro eran de esos que vieron todo en la vida y murieron cuando vieron eso que habian dicho "voy a morir tranquilo el día que vea X cosa" y ahí vieron X cosa, porque el tiempo pasa, el mundo evoluciona y todas las cosas terminan por verse, y cayeron redondos. Esa es la historia de mi cerebro. Acá puedo cerrar tranquila el capítulo 2.
sábado, 29 de abril de 2006
una chica que vamos a llamar inés
Una chica que vamos a llamar Inés, sale con un chico que vamos a llamar Osvaldo por primera vez. Inés y Osvaldo van por ahí, hablando, charlando en una situación como de cita, pero tratando de evitar la sensación de esa situación. De repente las cosas llegan a su fin, ya es tarde, caminando por la calle, está nevando un poco y la nieve también moja. Así que llegan a la casa de la chica que llamamos Inés, una humilde casa departamento de planta baja que comparte con su hermana. Osvaldo tuvo la gran amabilidad de acompañarla hasta ahí, que lindo Osvaldo no? Siii. Llegan y viene el momento en que hay que despedirse. Bueno, que pin que pan hay un abrazo, hay un hablamos, un nos vemos, yyy, un chau. Y si. Inés, ay, Inés con la llave en la mano y la mira como si tuviera que aprender de nuevo como se abre una puerta. Es que la cabeza de Inés está en otro lado. Inés, ay. Osvaldito a todo esto se va caminando, tranquilo, bajo la nieve, manos en bolsillos, quien sabe si no silbaba. Y no lo sabemos, porque a partir de ahora el foco de la narración se queda en nuestra chica estrella. Inés entra y se queda mirando hacia afuera, a través del vidrio de la puerta, como Osvaldo se va caminando y preguntándose muchas otras cosas que no tienen que ver con silbidos. Cosas como ¿y que se hace ahora? ¿me quedo acá parada? ¿volverá de repente? ¿hace frío o soy yo? Me parece que me voy a resfriar (eso es mas suposición que pregunta departe de Inushka) ¿está mal si salgo corriendo atrás de el? No, si, está muy mal. No, si, seria un desastre. La cabeza de Inés sigue en esta actitud meditativa en la que los pensamientos van muuucho pero mucho mas rápido de lo que cualquier ser humano (hasta Inés, que suele hablar bastante rapidito) podría articular. Peeeero, mientras tanto el cuerpecito de Inés se las había arreglado para entrar al departamento, dejar su bolso, su paraguas y volver a salir (alegando a su dormitabunda cosanguínea que iba al kiosco de la esquina). Eso es lo que yo llamo un gran desdoblamiento cerebrocorporal!!! Ah si. Nuestra heroína ahora está corriendo por los adoquines bajo la nieve que la moja la moja, se hace agua apenas la toca, ella tiene frío pero su cuerpo rebelde derrite. Corre suponiendo el camino de su Osvaldo, hasta que ahí lo ve. Una figura masculina parada quieta en la vereda. Entre la nevisca y las 4 de la mañana no se ve casi nada. Ella duda, ¿violador u Osvaldo? Se acerca arriesgándose a ser violada por sujeto sospechoso parado en la oscuridad a altas horas de la noche y si! Es Osvaldo! punto para Inés que va a retener su flor intacta!! (por suerte?). Osvaldo también piensa que Inés es un violador y se asusta. Inés llega y le dice, pensé que eras un violador, uy te asusté? Osvaldo: un poco. En fin, ahora la tenemos a Inés ahí parada, bah, apoyada contra la pared de quién sabe que recinto (un paredón horrible parece) agitada y diciendo no voy a correr nunca mas en mi vida. Osvaldo presencia esta escena con notable desconcierto y alguna que otra risita (a la cual Inés se suma, siendo ella de esas personas que se suman a las risas cuando están bien justificadas o son de nervios). Inés le dice a Osvaldo, ¿y si nos damos un beso de chau?. Tatannn! (figúrense en sus cabezas la imagen, ella corrió 3 o 4 cuadras, toda mojada, toda entregada, un poco simpática y bastante patética) Osvaldo en un montón de palabras y gestos que no vamos a enumerar (porque nuestra heroína es Inés y le vamos a ahorrar mas sufrimiento) saben que le dijo? Que mejor NO. Saz!
Bueno, ahí vino toda la bola de bueeeno, entonces, bueeno, y... Inés tiene muchísimas cosas para decir al respecto, pero no dice nada. shhhh... Mirando un poco una luz amarilla de la calle y un poco a Osvaldo, alternando a uno y a otro. Y tac y tac.
Midiendo por el reloj biológico de Inés no sabemos si esta situación duró tres minutos o milochocientostreintaidosmilcuatrocomatresperiodico. Inés pensaba a cien por hora, pero mientras tanto en otro hemisferio de su cabeza (no en el palacio de la justicia, aunque volviendo a la disociación cerebro corporal, su cerebro le hacia mucha mas justicia a la situación que su cuerpo que la dejaba inmóvil como una vacota) bueno, en otro hemisferio de su cerebro sonaba en ripít un constante "...ahora-me-voy-a-dar-vuelta-y-me-voy-a-ir/ ahora-me-voy-a-dar-vuelta-y-me-voy-a-ir/ahora-me-voy-a-dar-vuelta-y...", hasta que dándole el gusto al hemisferio noroeste la boca dice "ahora me voy a dar vuelta y me voy a ir". Y ella lo hace. Antes de Ita efectuar el pibot y retirada en la posición más erguida que esta muchacha pudiera lograr, Osvaldo la abraza, y ella a diferencia del primer abrazo (el de la puerta de su casa, el de antes de la humillación, ese al que quisiera volver en este instante, tomarse el DeLorean en la parada de la esquina, para volver atrás y no repetir lo que acababa de hacer) no lo corresponde. Se queda parada envuelta en los brazos de Osvaldo y para qué seguir el relato si ya pasó el clímax. Osvaldo le dijo que no, corte! Zak! Wow! Inesperado (o casi) y ella se va caminando debajo de la nieve y jugando a tirar las llaves para adelante y agarrarlas del piso, como para medir el tiempo en alguna otra unidad que no sea tiempo.
Bueno, ahí vino toda la bola de bueeeno, entonces, bueeno, y... Inés tiene muchísimas cosas para decir al respecto, pero no dice nada. shhhh... Mirando un poco una luz amarilla de la calle y un poco a Osvaldo, alternando a uno y a otro. Y tac y tac.
Midiendo por el reloj biológico de Inés no sabemos si esta situación duró tres minutos o milochocientostreintaidosmilcuatrocomatresperiodico. Inés pensaba a cien por hora, pero mientras tanto en otro hemisferio de su cabeza (no en el palacio de la justicia, aunque volviendo a la disociación cerebro corporal, su cerebro le hacia mucha mas justicia a la situación que su cuerpo que la dejaba inmóvil como una vacota) bueno, en otro hemisferio de su cerebro sonaba en ripít un constante "...ahora-me-voy-a-dar-vuelta-y-me-voy-a-ir/ ahora-me-voy-a-dar-vuelta-y-me-voy-a-ir/ahora-me-voy-a-dar-vuelta-y...", hasta que dándole el gusto al hemisferio noroeste la boca dice "ahora me voy a dar vuelta y me voy a ir". Y ella lo hace. Antes de Ita efectuar el pibot y retirada en la posición más erguida que esta muchacha pudiera lograr, Osvaldo la abraza, y ella a diferencia del primer abrazo (el de la puerta de su casa, el de antes de la humillación, ese al que quisiera volver en este instante, tomarse el DeLorean en la parada de la esquina, para volver atrás y no repetir lo que acababa de hacer) no lo corresponde. Se queda parada envuelta en los brazos de Osvaldo y para qué seguir el relato si ya pasó el clímax. Osvaldo le dijo que no, corte! Zak! Wow! Inesperado (o casi) y ella se va caminando debajo de la nieve y jugando a tirar las llaves para adelante y agarrarlas del piso, como para medir el tiempo en alguna otra unidad que no sea tiempo.
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