martes, 16 de octubre de 2007

El ûltimo gritto de la mohda

La cosa es que él llega.
No no. Mejor no.
La cosa es que llego yo.
No, tampoco.
Es que ya no quiero hablar de mi, ni de él.
La cosa es que llega ella. No, mejor vos. No… voy a escribir sobre un perro.
No.

El tipo dice… Hay algo muy importante que te tengo que decir, Roberto.
El otro tipo (Roberto), que está parado frente a él apoyado en el borde de la mesada, lo mira a los ojos y ve algo sobre su sien. Enfoca la vista y nota una pequeña luz roja, redonda, brillante. Que se mueve sutilmente. Acaba de aparecer.
El tipo hizo una pausa. El agua en la pava empezó a hervir desconcentrándolo. El tipo dice… está hirviendo el agua Roberto. Roberto, de seño fruncido intentando comprender la luz roja vibrando en la frente de su socio, reacciona y cierra la perilla del gas. El tipo mientras tanto saca dos tazas de la alacena. El rayo de luz roja lo sigue en el recorrido.
Roberto - ¿Qué me tenías que decir?
El tipo piensa, taciturno, mirando fijo a un punto. Como si en verdad estuviera mirando hacia adentro. Intenta recordar y suspira vencido: No, no me acuerdo. Que boludo.
El láser rojo desaparece. Y ya no vuelve.


Intervalo con relleno robado de unas sitcoms 1
- Podemos hacer un montaje.
- No entiendo Graciela.
- Claro Romeo, es la televisión. ¿Usted piensa que la televisión está hecha sólo de puntos blancos y negros que se mueven?
- Si…
- No, es tecnología, imagen, electricidad.
- No te puedo creer… me dejás de una pieza Graciela.


Roberto: -¿estás metido en algo viejo?
El tipo toma un sorbo de café y niega con la boca llena, frunciendo la cara, en ese gesto tan de persona adulta. No, no flaco, le dice a Roberto. Roberto se lo queda mirando fijamente, pero no inquisidor, solo intentando leer algo detrás de sus ojos.
El tipo traga su café y dice Ah, tenemos que hablar del tema del seguro. Roberto le propone ir a charlar tranquilos al living, piensa que cualquier lugar donde no haya ventanas es mejor pero no se lo dice. El tipo acepta.


Intervalo con relleno robado de unas sitcoms 2
Doctor haciendo algo completamente inapropiado
Conserje (que irrumpe, amenazante): Dios te está mirando.
Doctor (asustadísimo): ¡Ohhh!
Conserje (se retira): ¿quién es este tipo dios que todos le tienen miedo?


El tipo se sienta en el sillón y acaricia al perro que se va a oler las plantas. Lo llama, ¡Orejas! un silencio, el perro nada… ¡Orejas! con tono imperativo. El perro nada. Roberto saca la lista y tacha el nombre Orejas. ¿Cuál sigue? Le pregunta el tipo a Roberto, que se acomoda los anteojos en la punta de la nariz, aleja la hoja y le dice… Patitas. ¡Patitas! Ahora el tipo con tono cariñoso ¡Patitas! El perro nada, sigue oliendo un potus del rincón. Pucha digo, es la última vez que levanto un perro de la calle Roberto. No me responde, no me responde ¿entendés? Bueno gordo, le dice Roberto, ya le vamos a embocar. Probemos con el otro, Roberto lee para después exclamar como en un ruego ¡Experimento! El perro deja de oler el potus y mira a Roberto en actitud de alerta.

2 comentarios:

ariela dijo...

Desde ya: mal recibida la tan esperada...VUUELTA AL BLOG, retour a le blogue. Que rosas y más mereciera.
Fue el esnobismo
de no animarme
a la cotidianeté?
blue blue blue
quise escribir
algo onomatopéyico
y me salio una palabra sin esfuerzo.
Ahora, vale hacer notar porque hace sentir vien a los autores yno me sale d eotro laod que d ela más pura sinceridad: que tengo una particular afecto hacia la parte recontra conceptual de "orejas" luego "patitas" luego "experimento".
Que alegron que sea lo que cierra, te deja ap.

Besos.aaahhhhh

Mateo dijo...

Si se llama experimento, seguro era el perro de Pavlov