Un montón de personas paradas en una terraza.
- Está bien estar así apretados, así nos vamos acostumbrando a estar cerca. Cuando nos suban no vamos a ser los únicos, van a estar rescatando comitivas de todo el planeta. La salvación va a llegar, pero yo no dije que iba a ser cómodo. Igual, hermana, si corre un poquito el codo vamos a estar todos mucho mejor.
(murmullos que crecen, hay como una discusión general y baja)
Flaco, dejale el asiento a la señora. Al final cada uno acá hace lo que quiere. El bendito comportamiento de masa, la aspiración al anonimato y que ocho cuartos. Como la vez esa que yendo para Floresta, un coche de ésta línea pero de otro ramal, que no va y se sube un perro. Así estaba (muestra haciendo montoncito con los dedos), peor que hoy, y el tipo se sube igual. Empieza a pasar por entre las piernas de la gente y se sienta en el asiento del fondo. Así, como se sientan ellos.
- Pero ¿cómo? ¿estaba vacío el asiento?
Si (el murmullo general dice “no tiene sentido” y “entonces no estaba tan lleno”). Y al tiro se sube otra señora como ésta, vieja, y todos empiezan que el perro debería darle el asiento, que no puede ser que un animal salvaje tenga más privilegios que nosotros... (pausa) El canino mira, con los ojitos, calladito se levanta como un duque, y en la siguiente parada, que era ya entrando a Flores, se baja. (pausa) Miralo, ahí tenés, le cedió el asiento, sí, pero prefirió alejarse de todos los humanos que lo habían prejuzgado. Lo quise. Nunca más lo volví a ver. Anda a saber si se tomaría el tren ahí de Flores... o qué...
- ¡Déjenle el asiento al Raví que está muy triste!
- ¡Ah No! Horas hace que estoy esperando mi turno ¿Cómo cree que estoy yo? ¿cree que no estoy apurada yo también?
- La paciencia ante todo hermana, los aliens no van a aceptar esas actitudes entre los suyos, ellos manejan otros tiempos. Tiempos cósmicos. (pausa) Si no se tranquiliza la van a dejar acá, sola, abandonada, viendo como el planeta estalla en mil pedazos por nuestros pecados, y usted con él, pecadora. Pensé que ésto ya estaba conversado y comprendido, en ésta terraza no hay lugar para la pérdida de la compostura. Es el punto de contacto, tenemos que quedar bien.
- ¿No estoy bien? ¿Qué? ¿ésta remera te parece demasiado? (le muestra su remera de los Stones) Me la puse porque me dijeron que a ellos les gusta que los normales los admiremos.
- ¿Qué pasó que convocaron tanto ésta fecha?
- Eso. Dijeron que iban a tocar con los Stones.
- ¿Qué? No puede ser. ¿Qué capacidad tiene éste lugar? No pueden tocar los Rolling Stones en un lugar así. Además ¿cómo consiguieron tocar con los Stones? Yo los quiero a los pibes pero no son taan grosos. Además me parece que un Stone se murió, así que técnicamente no son los Stones, pueden ser “parte de”. Lo que no entiendo además es cómo te cobran la entrada y después ni ves el escenario, al menos si estuviéramos en el mismo recinto, pero intenté bajar al campo y un patovica me paró, me dijo, vos te quedás en el lobby gordini. Y de acá encima se escucha todo sin los bajos, los temas de ellos vaya y pase, pero escuchar a los Stones así, todo agudo... es una picardía.
En algún momento de su vida, es posible que usted se haya preguntado: “¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?”. La humanidad lleva milenios padeciendo los terribles azotes de la guerra, la pobreza, los desastres, la delincuencia, las injusticias, las enfermedades y la muerte. Y en los pasados cien años, el sufrimiento ha sido mayor que nunca ¿Acabará alguna vez todo ésto? La alentadora respuesta es que si, en 10 minutos, cuando explote por fin el planeta. *
- Si en 10 minutos no avanza un turno por lo menos, me voy al carancho y va a ser para quilombo. ¿No se supone que estamos todos enfermos? ¿como es que nos tienen como vacas esperando acá? Contagiándonos todos los víruses que tenemos, yo entré con uno y ahora andá a saber cuántos tengo, qué me contagió éste esperpento de acá, o esa señorita que huele raro... Todos los martes caigo acá y todos los martes la misma historia, tal vez el doctor Chiquitti ni siquiera existe, y estamos todos acá como una secta vacuna abducida por un supuesto “médico” que nos va a curar el dolor que nos aqueja. Acaso todo lo que necesitemos es una dosis baja de aspirina, señores. Y nada más, ¿Qué tanto?
-(mirando para arriba) Mirá, un angelito.
-(mira) ¿En el techo?
-No, en el cielo. Miralo, viene volando a buscarnos.
-Me parece que es un tipo cayendo.
-¿Qué? No, si va para el costado. La gravedad va para abajo y los angelitos para arriba.
-No no, eso está yendo en picada. Medio lento igual.
-Porque los angelitos llevan la paz del Señor.
-Pará Elba es un mono.
-Qué lindo. Está como sentadito.
- Es un mono flotando.
- ¡Es la señal! Nunca pensé qué ésto iba a pasar, pero es la señal. ¿Oyeron la explosión? Faltan meros minutos. Bueno bueno bueno, atención, ahora que el mundo se está por terminar quiero brindar por la nueva vida que va a comenzar para todos nosotros, los elegidos, en una galaxia no muy lejana, en un planeta que El Maestro creó para nosotros, lleno de plantas y animalitos que estarán entrenados para servirnos, comida saludable que crecerá de los árboles y será traída a nosotros por robots voladores que también nos llevarán de paseo cada vez que queramos. Imagínense lo que va a ser, tan ilimitado y libre, desesperadamente necesitados de la mano de un extraño, en una tierra desesperada.
- ¿Eso no es una canción de los Doors?
- No. Lo importante es que ahora le vamos a decir mundo a un lugar distinto, le vamos a decir “casa” a un nuevo hogar. Agradézcanle al Maestro por tanta gracia.
- Yo me quedo.
- Perfecto. ¿Qué? ¡No! ¿Qué? ¡No se queda nadie!
Todos van a salir a trotar conmigo, porque todos hicieron un desastre ayer en el casamiento de Marta. A vos, con esa carita de angelito, te vi comer milanesas a la napolitana como si no hubiera mañana. Le daba la tipa a la papa frita, parecía un cavernícola. ¿Y éste? Como un oso, metiendo la cara en el plato directo, “mirá, sin manos” decía. Bien ¿eh? Muy bonito. La idea era que nos podamos controlar mutuamente y todos ahí gordeando, chancheando, metiéndose toda la comida por la cara, dulce, salado, todo. Y después vienen y dicen que quieren estar mejor, que sí, que prefieren ser delgados, que se van a esforzar. Yo puedo incentivarlos, hacerlos ver que ustedes son importantes y que sus metas son valiosas. Pero ¿saben qué, rollizos? con venir al grupo no alcanza, y venir caminando no es ejercicio. Así que todos a mover esos culos en joggins y salimos a trotar ahora. ¡No se queda nadie!
- 1. No si, yo también me quedo. Me da culpa porque dejé a mi perro y a mi madre en casa. Si la tierra explotare, quisiere ver a mi madre desaparecer en una bola de fuego. Porque al fin y al cabo, ahora, ante la inminencia de la nada yo digo... si detesto tanto ésta vida apestosa como para unirme a ésta secta de retardados que siguen a un sujeto que usa gel en el pelo mientras les dice que hacer, acaso prefiera terminar con éste hazmerreír pero dándome una última satisfacción, una única ¿tal vez? Ver la cara de mi madre cuando se transforma, chamuscada, en una chispa del Apocalipsis. Ella es la culpable de que yo ahora esté acá parada hablando como una estúpida, así que gustaría de verla reventar. Si, claro, me quedo.
- 2. Tiene un punto la chica.
- 3. Si El Maestro te escuchare...
- 4. Pero vos te estarías muriendo al mismo tiempo que ella, en el mismo instante, tal vez no llegás a verla. Incluso quizás estén ubicadas de tal manera que el fin del mundo te llegue primero a vos que a.... ¿como es?...
- 1. (preocupada) Norma.
- 4. ....que a la señora Norma.
- 1. Es cierto, no lo había pensado.
- 4. Te manejás con niveles bajísimos de probabilidad... y en lo que concierte al parricidio, homicidio, suicidio, todo tipo de muerte propia o ajena... es bueno tener más seguridades.
- 1. Tenés razón, bueno okei, subo.
- 4. Gracias. ¿alguien más que prefiera cambiar una larga vida de placeres alienígenas por ver a un ser querido morir horriblemente?
- (todos: “mmmnono” “no” “no”)
- 5. ¡Falta un minuto!
Mirá, otro monito.
Es todo muy extraño Elba. ¿Serán de
Tal vez son angelitos de mono.
¿Pero qué decís, Elba? ¡Por favor! Si fueran ángeles de mono tendrían alas.
Diosito le da alas sólo a los humanos, porque se parecen más a él.
Yo afirmaría que son de
Mirá, otro más. Tirale algo a ver qué hace.
No, no. Esperemos a ver si aparecen otros.
- Cinco minutos más, señores. Por favor, no se pongan impacientes. Ya les dije que los aliens manejan tiempos cósmicos ¿Qué les va a importar a ellos nuestros estúpidos relojes atómicos? Ellos tienen partículas mucho más chicas con la que medir el tiempo, sus relojes son un 98% más pequeños que los nuestros, y también vuelan. Así que por favor, con todo el tiempo que gastamos en nimiedades ¿no vamos a esperar 5 minutitos más la salvación? Recordemos ahora todos juntos las enseñanzas del Maestro Galáctico, el triángulo CRC: ¿cómo és? conocimiento, responsabilidad y control. Ahora en un minutito, nos pasan a buscar, explota todo y ahí empieza lo mejor. ¿A dónde van?
5 comentarios:
monos voladores! seguidores de los stones, aliens, parricidios, un ravi, una monja, un perro de buen corazón, una cita muy adecuada, Elba, Norma y Marta. Quién puede unir todo eso y crear una combinación...explosiva?!
te declaro mi amor sincero.
Me encanta, me encanta, me encanta. Esto es una obra de teatro?
Me postulo de extra si me dejás usar peluca fuxia
bieeen!
amor y pelucas para todos.
no estaría mal, eh? la hacemos...
es graciosísimo.
lo leí hace tiempo y me cagué de risa, pero después no sabía qué comentar.
ahora me lo reí de vuelta y tampoco me brilla el coco, pero leer algo dos veces y no comentar nada... es una picardía
ahi va.
esa es la actitud que buscamos, campeón.
("me lo reí" es buena o soy yo?)
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