Kinsey Morgan - Odio a esa actriz que en la escena del follaje en el carro pone como los ojos en blanco y arruga las cejas. No puede convertir un momento sublime en una burla del dolor con tanta incompetencia.
Val Nazarián - Es un posible análisis...
Kinsey Morgan - Quiero que la saquemos, la quiero fuera de la obra.
Val Nazarián - No la podemos sacar, es un personaje central.
Kinsey Morgan - Buscamos un reemplazo. Detesto que use sus brazos como si fueran escobas en vez de darle el rango de alas que se merecen. El cuerpo es un instrumento musical, es sagrado. Ella lo transforma de manera banal en un instrumento de tortura.
Val Nazarián - Es cierto que lo transforma de manera banal.
Kinsey Morgan - Claro que es cierto. Hay que ver como se arquea para que su voz nos rompa los tímpanos antes de poder escuchar lo sublime del texto. Esa mujer destruye el signo, es el demonio.
Val Nazarián - (asiente) Antes de poder escuchar lo sublime.
Kinsey Morgan - Quiero un reemplazo.
Val Nazarián - De acuerdo.
Kinsey Morgan - Para la función de pasado mañana.
Val Nazarián - Me parece que no.
Kinsey Morgan - Que si.
Val Nazarián - Que no.
Kinsey Morgan - Que si. ¿Qué? Me querés decir que tenemos que soportar, nosotros y la audiencia, una sesión más de maltratos por parte de ese hécubo
Val Nazarián - Súcubo
Kinsey Morgan - súcubo coqueto deslizando su pelo coqueto por los hombros morenos de Sandoval. De ningún modo, ese reemplazo tendrá que ser conseguido en el transcurso del día de hoy, a más tardar mañana Fin de la conversación.
Val Nazarián - ¿Alguien que ya conozca el texto?
Kinsey Morgan - Por ejemplo.
Val Nazarián - Y que sepa las marcaciones.
Kinsey Morgan - Sería ideal.
Val Nazarián - ¿Margarita?
Kinsey Morgan - Margarita no podría actuar su camino fuera de una bolsa de papel.
Val Nazarián - ¿Actuar un camino de una bolsa?
Kinsey Morgan - Digo, Margarita es un cariño, pero no actuaría ni aunque le ates hilos en las comisuras.
Val Nazarián - Ni aunque de ello dependiera su vida.
Kinsey Morgan - Ni aunque le hiciéramos creer que su marido realmente murió.
Val Nazarián - Ni aunque le confesara lo inconfesable, Kinsey.
Kinsey Morgan - Ni aunque Shakespeare mismo volviera de la muerte todo muerto a escribir una línea sólo para ella.
Val Nazarián - Buen, entonces ¿Niní?
Kinsey Morgan - Basta Val.
Val Nazarián - ...
Kinsey Morgan - Basta Val, para decir idioteces está tu hermano.
Val Nazarián - :::
Kinsey Morgan - Podría hacerlo yo. (Zapatea un poco de tap, muy chiquitamente.)
Val Nazarián - Usted es un hombre. Un señor.
Kinsey Morgan - Lo se, gracias.
Val Nazarián - Y ella es una mujer.
Kinsey Morgan - Lamentablemente.
Val Nazarián - Digo, ella es diferente que un hombre. Es una mujer.
Kinsey Morgan - Y debería estar avergonzada.
Val Nazarián - ¿Y cree que eso no sería un problema, a nivel puesta en escena?
Kinsey Morgan - Vamos a estar todos tan aliviados de ver a alguien de nivel actuando al lado de Sandoval que no vamos a reparar en detalles. Por lo demás, desconocés Valery notablemente mi capacidad actoral para metamorfosearme en cualquier personaje que decida encarnar. Soy un dotado de la actuación. Me hice director porque era demasiado bueno actuando y me aburría. Quería tener desafíos, y decime si ésto no es un desafío: en mis manos está, el deshacernos de esa actriz.
Val Nazarián - Metamorfosearse en cualquier personaje que decida.
Kinsey Morgan - Cualquiera.
Val Nazarián - Bien, supongo que tendré que informar de la decisión a las respectivas áreas del teatro.
Kinsey Morgan - A Sandoval no, dejame a mi.
Val Nazarián - No.
Kinsey Morgan - Si.
Val Nazarián - No, a Sandoval le digo yo.
Kinsey Morgan - Mal, no no no ¡y no! ¿qué pasa? Soy el director ¿no puedo hablar con mis actores?
Val Nazarián - Ese actor no es suyo, ni lo va a ser.
Kinsey Morgan - No soporto la falta de respeto, me indigna. Al final Val sos igual que la tipa esa. Me da escalofríos pensar como mueve sus labios cuando inspira bocanadas de los labios de...
Val Nazarián - Renuncio.
Kinsey Morgan - Valery haceme el favor.
Val Nazarián - Me llama la atención su capacidad para triunfar por sobre el hecho de ser un hombre horrible.
Kinsey Morgan - No soy horrible, estoy enamorado.
Val Nazarián - No es cierto. Usted es horrible y no sabe lo que es el amor.
Kinsey Morgan - Usted es horrible y no sabe lo que es el amor.
Val Nazarián - No, usted.
Kinsey Morgan - No, la chica.
Val Nazarián - Deje tranquila a la chica.
Kinsey Morgan - Moncho Sandoval es mío, y si tiene que ser por encima de tu cadáver laboral, que así sea.
Val Nazarián - Yo lo amo.
Kinsey Morgan - Eso es patético.
Val Nazarián - Quiero representar ahora mismo la escena de mi deceso.
Kinsey Morgan - ¿Laboral?
Val Nazarián - No, primero espiritual y por último físico.
Kinsey Morgan - No se como ayudarte Val, pero Sandoval es mi actor, y por ende voy a hacer con él lo que necesite y crea mejor.
Val Nazarián - No entiende, yo lo amo a usted.
Kinsey Morgan - Pero hace solo unos momentos me estabas diciendo que era un hombre horrible y que no sabía lo que era el amor.
Val Nazarián - Aún así. Estoy enamorado de usted. La actriz soy yo, siempre fui yo.
Kinsey Morgan - Pero vos sos un hombre, Val.
Val Nazarián - Lo se.
Kinsey Morgan - Y ella, lamentablemente, es una mujer.
Val Nazarián - ¿Por qué cree que soy asistente de director?
Kinsey Morgan - ¿Porque era demasiado bueno en la actuación?
Val Nazarián - No, porque lo amo.
Kinsey Morgan - Cierto.
Val Nazarián - Pero también me hice pasar por la actriz que conquistaría definitivamente el corazón de Moncho Sandoval para que usted lo olvide de una vez por todas.
Kinsey Morgan - La actriz que conquistaría definitivamente el corazón.
Val Nazarián - Exacto.
Kinsey Morgan - ¿De qué te reís, Valery?
Val Nazarián - ...
Kinsey Morgan - Val, ¿por qué te reís como un loco? ¿No deberías estar llorando? ¿No era ésta acaso la escena de tu deceso?
Val Nazarián - ¿Y usted de qué se ríe? ¿No cree que la situación ha llegado a un nivel tal de tremendismo que no hay lugar para las expresiones de alegría?
Kinsey Morgan - Si pudiera detenerme lo haría. Te digo Val que la situación no me gusta nada. Detenete vos por favor, tu risa es demasiado contagiosa.
Val Nazarián - Si pudiera detenerme lo haría, pero esta risa es más fuerte que yo. Casi le gana a mi decisión de terminar con mi vida.
Kinsey Morgan - ¿No le gana?
Val Nazarián - No, de ningún modo.
Kinsey Morgan - ¿Te podría pedir un último favor, mi querido Val?
Val Nazarián - Claro que si, de todas maneras usted es el director del melodrama de mi vida, señor Morgan.
Kinsey Morgan - Me siento halagado. Antes de quitarte la vida ¿podrías terminar con la vida de la actriz y dejarme su vestuario en mis camerinos?
Val Nazarián - Llevo el vestuario puesto en este mismo momento debajo de mi sobretodo. ¿Recuerda que le dije que la actriz soy yo?
Kinsey Morgan - Bien, mucho mejor. Me podés entregar el vestido ya mismo.
Ahora que dejamos de reirnos, quiero decirte que me da mucha pena verte morir.
Val Nazarián - Pero va a disfrutar de ver morir a la muchacha.
Kinsey Morgan - Eso es cierto. Sacate únicamente el sobretodo entonces, y te quedás con el vestido.
Val Nazarián - Dígale a Sandoval que me perdone por hacerlo amarme.
Kinsey Morgan - Se lo diré, y quedaré como un héroe.
Val Nazarián - Lo amo, señor Morgan.
Kinsey Morgan - Todos lo amamos, Sandoval es un gran artista.
Val Nazarián se infringe la muerte - .
Kinsey Morgan - Unas puntadas de la mágica mano de la costurera Niní y éste vestido se me verá pintado (se termina de poner el vestido) Extraño... huele a Val. (pausa) Bien Kinsey, ahora yo soy la actriz. No siento nada. ¡Esa zorra!
7 comentarios:
¡¡¡MONCHO SANDOVAL!!!
jaja que viene el súcubo y te deja sin sentimientos dramáticos ni un género bien definido...
se re puede hacer. lo actúan dos mujeres.
Genial, gordebich.
che ...que lo parió... i'm impressed! que nivel! un terremoto!
Creible y coherente de punta a punta aunque no para de darte vuelta como una media.
felicitaciones
Boy
gracias amiguitos.
creíble y coherente como una media!
el súcubo es un íncubo travestido y/o viceversa?
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